Cómo empieza: del primer mensaje al primer ensayo
Nadie llega a Ronda de Extremadura 2 sabiendo exactamente qué pedir. Conviene contar qué ocurre desde que alguien escribe o llama hasta que la sala queda reservada.
- La primera conversación El primer contacto casi nunca es una reserva cerrada. Suele ser una llamada al 923 937093 o un correo a [email protected] en el que alguien explica, con más o menos orden, que toca un bolo el 14 de marzo en el barrio de Garrido y que el local donde ensayaban ha cerrado sus puertas hace dos semanas, sin previo aviso y sin posibilidad de recuperar la llave.
- Qué conviene llevar preparado No hace falta un dossier. Con cuatro datos se puede presupuestar casi todo: cuántos músicos sois, qué instrumentos necesitáis amplificar, cuántas horas por sesión y en qué franja horaria os movéis. Daniel González, que lleva la parte de presupuestos, pide esos cuatro puntos antes de dar una cifra porque cada combinación cambia el resultado final del cálculo.
- Plazos reales Desde la primera llamada hasta tener una propuesta encima de la mesa pasan, como mucho, dos días laborables. En temporada tranquila, entre enero y mayo, suele resolverse en menos de veinticuatro horas. En octubre y noviembre, cuando coinciden los grupos que preparan gira de otoño con los que empiezan curso y con los que vuelven después del verano, la cosa se estira a tres o cuatro días.
- Cuándo se habla de dinero El dinero entra en la conversación en la primera llamada, no al final. Daniel González insiste en eso: "Prefiero dar una horquilla en el minuto cinco y ajustarla después que tener a alguien tres días esperando una cifra". La tarifa por hora se comunica siempre antes de cualquier visita.
- Lo que no se hace No se promete disponibilidad que no exista. Si la sala está ocupada el viernes a las 21:00, se dice y se busca alternativa. Lo mismo con el backline: si un amplificador concreto está fuera por revisión, se avisa antes de reservar.