El día que empezó todo
Los vecinos del número 14 salieron a la acera con pancartas de cartón. Lunes, 7:40.
Llevaban desde el jueves con un ruido de retroexcavadora que arranca a las cuatro y media y no para hasta las seis de la tarde, y esa acumulación de tres noches sin dormir fue lo que les puso de pie en la calle antes de que amaneciera del todo sobre los tejados de Garrido, con las luces de la Ronda de Sancti Spíritus todavía encendidas y los primeros autobuses urbanos subiendo hacia el centro.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Salamanca adjudicó en julio la reforma de las pistas deportivas anejas al colegio San Mateo, un contrato de 184.320 euros que incluye fresado, drenaje y nueva capa asfáltica en una superficie de 2.140 metros cuadrados. El problema no es la obra. El problema es cuándo se hace.
María Luisa Hernández, que vive en el bajo del 14 desde 1998, lo explicó con el parte médico en la mano: su marido, de 79 años, duerme con ventana abierta por prescripción facultativa y lleva tres noches sin pegar ojo. "No es que no queramos la obra. Es que nos enteramos por el ruido", dijo. En la acera había ocho personas más, la mayoría jubilados, tres con bastón, y dos madres que iban a dejar a sus hijos al colegio y se encontraron con la calle cortada por su propia protesta, así que la escena tenía algo de romería improvisada y algo de barricada doméstica. La Policía Local levantó acta a las 8:15. Los camiones esperaban en la Ronda de Sancti Spíritus, junto al centro de salud de Garrido, porque no podían girar hacia Azuela. El tráfico se desvió por la calle Lugarejo y la avenida de Los Cedros hasta las 11:50, cuando una representante de la empresa adjudicataria, Construcciones Rivera del Tormes, accedió a bajar la máquina de fresado antes de las ocho. No hay heridos. No hay detenidos. Hay un compromiso verbal que los vecinos consideran papel mojado hasta que lo vean escrito y sellado por la Concejalía de Fomento.
Qué pide el barrio y a quién se lo pide
La plataforma Azuela Duerme se constituyó el 14 de septiembre con 212 firmas recogidas puerta a puerta en seis portales. Su petición concreta es que las tareas de fresado y compactación se ejecuten entre las 9:30 y las 13:30, y que no haya maquinaria pesada los sábados. No piden paralizar la obra ni indemnización alguna. Lo que reclaman es una franja horaria compatible con el descanso de las 1.140 viviendas censadas en el entorno inmediato del colegio.
El Ayuntamiento de Salamanca respondió el 22 de septiembre con un decreto de la Concejalía de Fomento en el que reconoce la existencia de quejas vecinales desde el 3 de septiembre. El texto, de cuatro folios, autoriza la actividad de la maquinaria entre las 7:00 y las 19:00 de lunes a viernes, con una pausa de 14:00 a 16:00, amparándose en la ordenanza municipal de protección acústica de 2011. El mismo decreto indica que la calle Azuela figura como zona de sensibilidad acústica baja, no como área residencial de descanso prioritario.
Ahí está el nudo.
La ordenanza de 2011 clasifica la zona como mixta porque a 190 metros está el polígono industrial de El Montalvo, con naves de carpintería metálica y una empresa de recambios. Vecinos y técnicos municipales leen el plano de forma distinta, y esa discrepancia de lectura, que en un despacho se resuelve con una nota a pie de página, en la acera se traduce en dos horas menos de sueño cada madrugada para familias que llevan décadas viviendo en el mismo portal. "La clasificación no la discutimos. Discutimos que se aplique igual aquí que en una nave", señaló Tomás Prieto, portavoz de la plataforma y vecino del número 22. Prieto presentó el 25 de septiembre una solicitud de reunión con la concejala de Fomento y con el Servicio de Medio Ambiente. La reunión no se ha fijado todavía.
Lo que dicen en el colegio y en el centro de salud
En el colegio San Mateo, 438 alumnos de Infantil y Primaria, la dirección ha enviado dos circulares a las familias en tres semanas. La segunda, fechada el 29 de septiembre, informa de que la pista de balonmano seguirá cerrada hasta el 20 de noviembre y que las clases de Educación Física se trasladan al pabellón del barrio de Garrido, a 900 metros, con autobús contratado por el Ayuntamiento. La directora, Amalia Cuadrado, prefiere no calificar la situación: "Cumplimos con lo que nos indican y protegemos a los niños. Poco más puedo decir".
El centro de salud de Garrido, dependiente de la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca, no ha presentado queja formal. Una enfermera del turno de mañana, que pide no aparecer con su nombre, confirma que en la sala de espera el tema sale cada día y que dos pacientes han mencionado el ruido como motivo de insomnio. No hay registro estadístico de eso, ni lo habrá. La asociación de vecinos El Tormes, que agrupa a 640 socios de los barrios del noreste, pidió el 28 de septiembre una reunión con la Subdelegación del Gobierno para tratar la circulación de camiones por la Ronda de Sancti Spíritus, y la respuesta que recibió fue que la competencia es municipal, sin más aclaración. La delegación territorial de la Junta en Salamanca no se ha pronunciado porque la obra es de titularidad local.
Un calendario que aprieta
La reforma de las pistas tiene un plazo de ejecución de cinco meses desde el acta de replanteo, firmada el 8 de septiembre. Eso sitúa la entrega a principios de febrero de 2027. Cada día de parón cuenta, y la cuenta la llevan tanto la empresa como los vecinos, aunque cada uno sume en columnas distintas.
La empresa adjudicataria ha presentado dos escritos al Ayuntamiento en los que advierte de que una restricción horaria de cuatro horas diarias elevaría el coste final en unos 23.000 euros y retrasaría el remate de la capa asfáltica, que necesita temperatura ambiente por encima de los 8 grados. El Ayuntamiento de Salamanca no ha cuantificado el sobrecoste. Fuentes de la Concejalía de Fomento consultadas el 30 de septiembre remiten al decreto vigente y añaden que existe "voluntad de diálogo". No concretan fecha ni formato. La plataforma Azuela Duerme ha convocado una asamblea abierta para el 8 de octubre en el centro cívico de Garrido, con capacidad para 120 personas.
En el número 14, María Luisa Hernández ha vuelto a poner la pancarta en el balcón. No es cartón, esta vez: es una tela blanca comprada en una mercería de la calle Zamora. Dice una sola frase, sin signos de exclamación: "Aquí se duerme".
Ella misma resume la postura de casi todos los que firmaron: "Si nos hubieran avisado en agosto, habríamos pedido lo mismo y nos habríamos organizado antes. El enfado no es por el ruido. Es por enterarnos por el ruido". La próxima máquina está prevista para el lunes 5 de octubre a las 7:00.